640 287 520 info@traducine.com

No sé si será porque me voy haciendo mayor o simplemente se trate de esa nostalgia y melancolía de lo pasado que me ha acompañado desde que tengo memoria, pero a veces parece que hemos salido perdiendo con la desaparición de cosas del pasado. Aunque he aprendido a disfrutar cada día más de lo que tiene que ofrecerme el presente, dejando el pasado atrás –que es donde inexorablemente ha de quedarse– y mirando con esperanza al futuro, a veces  los recuerdos afloran  sin llamarlos y me entra la añoranza de cosas con ese regustillo a otro tiempo que dejaron de llevarse. Yo no recuerdo haber ido jamás a un autocine (ni a ver pelis ni a ninguna otra actividad que propiciaran estos lugares), sí al cine de verano donde me llevaba mi silla plegable y con poco más de 7 u 8 años podía disfrutar de las películas prohibidas para alguien de mi edad por aquel entonces. Allí  eso de ser niña o adulto se consideraba una minucia, y sorprendentemente, los estrictos criterios paternales se relajaban verano tras verano, permitiéndome disfrutar de películas como «La noche de los muertos vivientes» o «Piraña», por poner un par de ejemplos representativos del género que más  atraía a aquella dulce niña, que ya apuntaba maneras en sus gustos. Pensaba que los autocines estaban ya extintos en nuestro país, pero navegando, veo que aún quedan algunos reductos por el Levante, como podéis ver en autocines en España.

Pues bien con la sustantivación del phrasal verb «to drive in» se forma «drive-in», un autocine (en general) aunque también sirve para denominar a un tipo de restaurantes donde haces el pedido y comes en el coche (en Estados Unidos parece que incluso podrían ser atendidos por camareras en patines) dentro de un recinto exterior, es ligeramente distinto a un drive-through (o drive-thru), que es aquel restaurante de comida rápida donde haces cola en coche y tras pedir lo recoges y te lo llevas a casa o adonde quieras para comértelo. La explicación del “in” o el “through” viene de que (in) llegas en coche y allí te quedas a ver la película o comer o (through) pasas por allí, coges la comida y te vas.

EJEMPLITO AL CANTO (Masters of Sex):

Contexto: Tras algunas tiranteces conyugales, nuestro protagonista sorprende a su mujer con su sugerencia para salir por ahí:

I’d like to take you out tonight– a date. Jack Lemmon and Judy Holliday are playing at the Everstone.

You want to take me to the drive-in?

-Me gustaría sacarte por ahí esta noche, como si fuera una cita. Ponen a Jack Lemmon y a Judy Hollyday en el Everstone.

– ¿Quieres llevarme al autocine?

Ayer estuve en un concierto que fue el regalo de cumpleaños que me hizo hace unos meses una buena amiga. Se trata de un grupo que marcó mi adolescencia y cuya peculiar poesía, guitarreo y, en mi opinión, sutil aire country fueron muy especiales en mi afición musical. Hablo de Duncan Dhu, y cuyo reencuentro precisamente ayer inspiró esta entrada, que me está quedando un poquito larga. Mikel Erentxum, vocalista principal, pese a ser sometido a una operación de corazón hace unos meses, estaba en plena forma, en todos los sentidos, y el concierto estuvo más que a la altura, aunque con pena debo señalar que quizá a Diego Vasallo le había cambiado demasiado la voz… Así que hoy cierro esta entrada con una canción de su primer disco, Por tierras escocesas, quizá no uno de sus discos más conocidos, pero con temas muy buenos, como este Fin de amor, donde sale a colación el autocine y que espero que os guste, como mínimo la mitad que a mí, que ya será bastante.

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=HQW7XjIS7Xo]

MBJ

Pin It on Pinterest