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OLYMPUS DIGITAL CAMERA«Valencia de naranjas y limones, estoy hasta los..». Ejem… Diculpadme, me he dejado llevar por una pueril asociación de ideas con una cancioncilla  que cantábamos traviesamente de pequeños en mi cole. ¿No es este un país de naranjas? Pues no sé vosotros, pero yo he perdido la cuenta de las naranjas Navel, navelinas o de cualquier otra variedad que he podido meter en mi organismo, ya sea hincándoles el diente con ganas o exprimiéndolas en un apetecible zumo mañanero.

La naranja navelina es de origen estadounidense y su nombre deriva de  la palabra «navel» (ombligo), naranja Navel o de ombligo, debido a una mutación que hizo que se formara un segundo fruto atrofiado en forma de botoncito que recuerda a la forma de un ombligo. Es de un color naranja intenso y de pulpa dulce y densa. Llegó a nuestro país a principios del siglo XX y su difusión fue rápida. Sin embargo, llegaron con tal cantidad de virus que se hacía muy difícil su reproducción, de modo que la naranja navelina deriva de   aquellas naranjas Navel traídas del otro lado del charco. Se pueden encontrar en el mercado desde principios de octubre hasta febrero.

Si saco a colación esta palabra es porque me resulta muy curiosa la formación del adjtetivo para distinguir a tan vitamínico fruto:  «navelina», añadiéndole un sufijo a una palabra foránea.

EJEMPLITO AL CANTO (Masters of Sex):

Contexto: nuestra protagonista acude al hospital a una cita de revisión por su embarazo y le están haciendo una ecografía. Empiezan a comparar el feto con diversos tamaños de frutas. Y opté en la traducción por obviar la variedad y trasladarlo con un sufijo diminutivo, pues la naranja navelina es de tamaño pequeño.

(PATIENT) Last time it was a navel orange. The time before that, a grape. It is going to turn into a baby, isn’t it?

(PACIENTE) La última vez que vine tenía el tamaño de una naranjita. La vez anterior, el de una uva. Acabará convirtiéndose en un bebé, ¿verdad?

¡Vaya! Ya estamos en octubre, así que mañana mismo iré a comprobar si en mi frutería habitual tienen… ¡naranjas navelinas!

M.B.J.

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